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El Calentamiento Global

Los GEI (Gases Efecto Invernadero)

 

Los GEI (Gases Efecto Invernadero), salvo los CFC, son gases naturales que absorben radiaciones infrarrojas y que ya existían en la atmósfera antes de la aparición del hombre. Desde la Revolución Industrial y debido principalmente al uso de combustibles fósiles, se han producido sensibles incrementos en las cantidades de óxidos de nitrógeno y dióxido de carbono emitidas a la atmósfera que, sumado a la deforestación, han limitado la capacidad regenerativa de la atmósfera para eliminar el dióxido de carbono, principal responsable del efecto invernadero.

La atmósfera, por el hecho de ser muy transparente a la luz visible pero mucho menos a la radiación infrarroja, produce sobre la superficie terrestre el mismo efecto que el techo de cristal produce en un invernadero; la luz solar, que llega sin grandes obstáculos hasta el suelo, lo calienta, dando lugar a la emisión de rayos infrarrojos (ondas caloríficas), los cuales, a diferencia de los rayos de luz, son absorbidos en una parte por el vidrio o la atmósfera y reflejados de nuevo hacia la superficie de la tierra.

Estos gases, al recibir las radiaciones infrarrojas, se mueven y emiten energía en forma de rayos invisibles e infrarrojos, aumentando la temperatura terrestre.

 

Su cantidad ha aumentado debido a la mayor evaporación de los mares provocada por el incremento de la temperatura. El principal gas responsable del efecto invernadero es el CO2, cuyas emisiones contribuyen en un 60%. El transporte y las actividades industriales han elevado la concentración de CO2 de 280 ppm (concentración a principios del S.XX) a 380 ppm (en la actualidad). Procede principalmente de actividades agrícolas y otras actividades humanas. Puede convertirse en el aire en ácido nítrico, lo que provoca “lluvias ácidas” y graves daños en la naturaleza y en los edificios. Asimismo, los óxidos de nitrógeno pueden reaccionar con compuestos orgánicos volátiles y producir el denominado ozono terrestre o troposférico, nocivo para la salud. El ozono troposférico (terrestre) es un peligroso agente tóxico que destruye vegetales, irrita vías respiratorias y se convierte en un gas de efecto invernadero, a diferencia del Ozono situado en la estratosfera, que crea una capa protectora de los rayos UVA. Destructores de la capa de Ozono estratosférico que protege a la tierra de los rayos UVA, los cuales son perjudiciales para la salud y causantes de cáncer de piel.

Materiales para arquitectura activa frente al CO2

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